Te invito a pasear descalzos sobre la arena, a bebernos los bares, a gritar de tristezas a mi ventana, a soñar debajo de mi almohada, te invito a un trago de vida, de hielo hirviendo, de libro encantado.
Te invito a ver el cielo estrellarse, te invito a subir a mi nube, a romper los cristales del miedo, te invito a tu propia aventura irascible, de voz, de alegría, de viento y palabras. Te invito a fumarnos la luz del día, vamos a agotar todos los días absurdos, todas las mañanas sin noche, todos los viernes escondidos detrás de las penas más torpes del mundo!
Te invito a pintarme las uñas color del deseo, color de la luna, vestirnos de besos con sabor a mermelada. Te invito a visitar mis pestañas cada madrugada, a llover canciones en tu cama, te invito a vender miradas este amanecer, te invito a tirar las tristezas por la ventana, a untarnos de palabras, a escuchar mis labios derritiéndose en tus manos, te invito a saltar en los charcos, a bailar la lluvia, a saber que hay mañana.
Te invito a que alumbres mis ganas, a respirar de mi aliento, te invito a aullar a la luna entre las sábanas, a contar los besos que hay desde mi casa hasta la tuya. Te invito a que suba la marea de nuestra saliva, a soñar despiertos, a pisar la luna, a deshojar margaritas, a contar baldosas que hay de tu boca a mi cintura...